Trump ordena llamar «superinteligencia» a la IA en el Gobierno federal
La orden rige para documentos no estatutarios del Ejecutivo; la definición legal vigente de IA sigue como referencia.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el 29 de septiembre una orden ejecutiva que instruye al Poder Ejecutivo federal a reemplazar las expresiones «inteligencia artificial» e «IA» por «superinteligencia» y «SI» en sus documentos y comunicaciones oficiales. La Casa Blanca publicó el texto ese mismo día con el título “Inaugurating the Era of Super Intelligence”. Orden ejecutiva
La instrucción alcanza al Poder Ejecutivo
La orden enumera correspondencia oficial, comunicaciones públicas, sitios web, informes, documentos de política y otros materiales no estatutarios de los departamentos y agencias federales. También limita el mandato a lo que permitan las leyes vigentes. El texto aclara que no exige modificar regulaciones, acciones presidenciales, contratos, subvenciones ni documentos históricos ya emitidos. Su alcance expreso es la nomenclatura dentro del Poder Ejecutivo federal; no impone el cambio a empresas, medios o ciudadanos. Orden ejecutiva
Para la implementación inicial, el decreto define «SI» mediante la misma referencia legal que ya delimita qué es la inteligencia artificial: la sección 9401(3) del título 15 del Código de Estados Unidos. Por eso, el término nuevo no se restringe a sistemas que superen la capacidad humana ni crea por sí mismo una categoría jurídica distinta. Abarca los sistemas incluidos en la definición legal existente de IA. Orden ejecutiva
Una propuesta futura, todavía sin fuerza de ley
El decreto sí abre la posibilidad de cambiar esa definición. Encarga al asesor presidencial de Ciencia y Tecnología presentar, dentro de 60 días, una propuesta legislativa para establecer una definición federal de «superinteligencia». El encargo pide evaluar si esa definición modificaría, ampliaría o reemplazaría la actual y qué cambios de concordancia exigirían las leyes que hoy usan «inteligencia artificial» o «IA». El plazo corresponde a la elaboración de una propuesta; la orden no convierte ese borrador en ley ni sustituye la intervención del Congreso. Orden ejecutiva
En los fundamentos, la Casa Blanca sostiene que los modelos de frontera exceden lo que expresaba el término «inteligencia artificial» cuando se acuñó y que «superinteligencia» describe mejor las capacidades y oportunidades actuales. Esa es la justificación del Gobierno para cambiar su propio vocabulario. El articulado, sin embargo, conserva como referencia de partida la definición legal vigente y prevé una revisión posterior. Orden ejecutiva
El documento declara que no crea derechos ni beneficios que una parte pueda exigir ante los tribunales. La orden no cambia cómo deben describir sus sistemas los desarrolladores privados ni actualiza por sí sola las leyes federales. El primer efecto verificable será el uso del nuevo vocabulario en comunicaciones futuras de las agencias; cualquier redefinición legal dependerá de la propuesta y de medidas posteriores. Orden ejecutiva